¿Cómo se construían los castillos en la Edad Media?
La construcción de un castillo era una tarea larga y costosa. Podía durar varios años. Se requerían oficios especializados: maestros albañiles, canteros, transportistas...

Empleaban sofisticadas herramientas que iban mejorando y especializando con el paso del tiempo y el intercambio de experiencias. Existía incluso una competencia entre las demandas de castillos y las demandas de catedrales.

Una de las técnicas más famosas era la mamposteria: relleno de escombros y de argamasa.

El término de anubada se refería a las personas que hacían el castillo, a las que reparaban las deformaciones de sus muros, a las que los mantenían y al sueldo que recibían por ello.

En su construcción había diversos oficios:
  • Canteros: se dividían en tres grupos:
    1. Maestro cantero: estaba muy bien pagado. Podía ser extranjero que viajaba de castillo en castillo supervisando su construcción.
    2. Cantero experto: cortaba la piedra en la forma requerida.
    3. Aprendiz de cantero: cortaba formas sencillas y preparaba el trabajo al experto.

  • Herrero: se dedicaba a elaborar objetos de hierro o acero. Una de sus principales trabajos era hacer clavos. Como no eran suficiente fuertes primero se hacia un agujero con una barrena. Cualquier objeto metálico era caro porque para trabajar el hierro se necesitaba gran cantidad de combustible.

  • Aserradores: algunas serrerías estaban junto al castillo, pero los aserradores también trabajaba en los bosques donde derribaban los árboles y los cortaban en tablones más ligeros.

Todos los artesanos solían hacer sus propias herramientas, sus formas variaban de un lugar a otro.


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